Personal Branding, redes sociales y empleo

Todo cambia, nos guste o no, y adaptarnos a estos cambios puede ser la diferencia entre avanzar o quedarnos estancados. Esto que puede sonar a tópico, es una realidad cotidiana, y muchas personas ya lo han podido comprobar en primera persona. Buscar un nuevo empleo nunca había estado tan competido, porque muchas de las ofertas de trabajo ya no llegan a los portales especializados. Las redes sociales y las herramientas tecnológicas, permiten a los reclutadores ahorrar en este tipo de plataformas y tiempo de búsqueda.

Trabajar el ‘Personal Branding‘ nunca había sido tan necesario, porque ahora mismo, además de buscar empleo, también es probable que nos encuentren a nosotros y nos ofrezcan el trabajo que estamos buscando. Entiendo que a muchas personas esto de las “redes sociales” no les motive lo suficiente; quizás sea porque se iniciaron en ellas a través de Facebook. Esto puede provocar que la valoración de estos medios, se haga desde un punto de vista sesgado, pensado que sólo sirven para cotillear, y poco más.

El Personal Branding en la búsqueda de empleo.

No estar puede significar que perdamos oportunidades. Estar al margen de aquellos medios donde sucede la acción, y no trabajar el Personal Branding de forma profesional, nos hace perder oportunidades. Estar al margen de estos cambios en la búsqueda de empleo, permite que otras personas accedan a ofertas de las que nunca conoceremos su existencia.

Si buscamos un nuevo empleo debemos plantear estrategias de búsqueda, y esto nos obliga a conocer y resolver algunas cuestiones que afectan directamente a esta búsqueda. Es importante saber quién gestiona este tipo de búsquedas, qué papel tienen hoy en día los directores de RRHH, o cómo planean estas búsquedas de nuevo talento. Los medios tradicionales ya los conocemos y estamos familiarizados con ellos, pero también debemos conocer en profundidad las nuevas formas de búsqueda.

Nunca sabemos realmente cuándo tendremos que buscar un nuevo empleo, y esto es algo que en la mayoría de ocasiones no dependerá de nosotros mismos. Por eso es aconsejable comenzar cuanto antes, de lo contrario, esta nueva búsqueda nos cogerá con “el pie cambiado”, afectando directamente a nuestro estado de ánimo. Cuanto antes comencemos a crear nuestra estrategia de Personal Branding, y podamos elegir aquellos medios en los que estaremos presentes, mejor.

Adaptando nuestro perfil a las nuevas búsquedas.

Adaptarnos a todos los cambios que suceden a nivel profesional, nos ayudará a estar más visibles, y esta mayor visibilidad será tenida en cuenta por los reclutadores de talento. Aquí, el Personal Branding juega un papel importantísimo. Un blog y las redes sociales, nos permiten explicar quiénes somos, qué sabemos hacer y qué estamos buscando. Si nuestra marca personal y conocimientos cumple con los requisitos que desean las empresas, estaremos en disposición de participar en estas búsquedas, y en primera persona.

Las nuevas plataformas en las que sucede la acción, nos permiten acercarnos y conocer quiénes son las personas encargadas de la selección de personal. Nuestra comunicación, a través de la explicación de nuestra marca personal, será clave para que este acercamiento de produzca de forma natural. Las recomendaciones de personas que pertenecen a nuestra red de contactos, ya casi no hacen distinción entre el “on” y el “off”, es decir, que suceden tanto en el mundo tangible, como en Internet, porque ambos mundos se mueven unidos.

Este tipo de recomendaciones, hacen que estas ofertas de empleo no lleguen a todo el mundo, y con el auge de las redes sociales y las herramientas tecnológicas especializadas, cada vez existen más ofertas denominadas “invisibles”. Los contactos personales siempre han sido importantes, y ahora se pueden multiplicar gracias a las redes sociales. Si buscas un trabajo debes trabajar tu Personal Branding, estar permanentemente actualizado y conocer muy bien los sectores en los que quieres trabajar. La Marca Personal y las redes sociales, no son una opción, se han convertido en una obligación. Tú decides.